ENTREVISTAS

/ Gente, 19.02.2008 /

– ¿Cómo ven su futuro después de este salto al exterior?
Luciano:
Lo próximo es la película Toda la gente sola, de Santiago Giralt. Y espero seguir trabajando. Si soy protagonista, mejor; si no, espero poder disfrutar del papel que me toque en suerte. Me falta mucho por hacer acá. No me interesa para nada irme afuera, y no creo que nadie me llame y me diga: “Veníte que hay dos palos verdes” (risas).
Carla:
No creo que te llamen y te digan eso, pero te pueden tentar de diversas maneras. ¿Cómo? Con una película…
Luciano: ¡Eso sí lo haría! Es el sueño de cualquier actor trabajar en una buena producción y con un gran director… Eso es lo bueno que tiene abrirse al mundo con Lalola. No sabés a quiénes llega.
Carla: Con esto suceden cosas increíbles. Por ejemplo, me escribió una médica que trabaja con enfermos terminales en México para contarme cómo se divierten sus pacientes con Lalola. Esas sorpresas me demuestran lo importante que es trabajar con mucho respeto hacia el público.

– Otro de los aspectos muy medidos es la sensualidad entre ambos.
Carla:
Está, se ve, pero no explota: queda contenida. Nos provocamos, pero desde lo más simple.
Luciano: A veces no hay nada más lindo que llegar a lo sexual a través del amor. Es cursi, lo sé, pero es real. Y jugamos un poco con eso. ¡Ya se vieron cien capítulos y todavía no pasó nada! ¡Nunca podría conservar la calma de Facundo!
Carla: ¡No! Sobre todo en el caso de la heroína y el galán, pero así se vuelven más reales. En la vida no siempre todo se da claro y bien…

– ¿Y vos sos tierno como Facundo o un galán como Lalo?
Luciano:
A veces damos una imagen que no somos. A mí me pasó también de decirle a alguien en la cara: “¿Sabés que pensé que eras un tarado?”. De mí quizás hay una imagen del galancete, de bolichero porque tengo un bar (Los Sospechosos de siempre, donde festejaron las 100 primeras emisiones), pero qué pasa si yo te digo que no conozco mi boliche funcionando de noche…
Carla:
¡No lo digas! Las chicas van a venir a buscarte y no vas a estar…
Luciano: No me gusta hablar a los gritos, ni la música fuerte, aunque no parezca…
Carla: Por suerte, Luciano no tiene que sobreactuar para interpretar a un personaje sensible como Facundo.

– ¿Y qué más pueden decir uno del otro? C
Carla:
Que con él me súper-divierto, y que si fuera hombre… ¡me gustaría ser como Luciano!
Luciano: Que ella es una mujer dulce, que sabe reírse y que habla tan, tan bien… ¡que me siento un tarado!

Por Romina Ryan. Fotos: Eduardo Sarapura

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