/ Brando, 09.10.2008 /
BRANDO ¿Por qué?
CARLA Es que trabajo mucho, así que a la noche descanso. Y trato de comer bien porque si no, a la mañana llego con una cara imposible. Me tengo que cuidar para la tira, para poder hacer cine y para no terminar operándome toda (risas). No quiero hacer de vieja ya.
BRANDO Pesadilla: hacer de madre de chicas más grandes
CARLA ¡Nooooo! ¡Claro! (Risas.) ¿Ves? Hay que cuidarse. Además, me levanto re temprano y la vida muy nocturna me da sueño. Ya a la una de la mañana quiero dormir. Es por eso y porque me siento mejor, realmente. Cuesta un poco. Los cambios llevan tiempo. Es como cuando vas al gimnasio: nunca te ves flaca y lo dejás antes de que empiece a hacer efecto, porque no hay resultados inmediatos.
BRANDO Tenés 34 años, ¿te preocupa la edad?
CARLA No, pero sí empiezo a ver el paso del tiempo. No sólo en mí, sino en mis seres queridos, en mi familia, y eso me da una realidad que es horrenda, pero es la realidad. Era más fácil ver la realidad cuando no se notaba tanto que el tiempo pasaba. Cuando me miro al espejo es lo de menos, pero lo que sí me trae la edad es tomar conciencia del tiempo.
BRANDO ¿El tiempo ya no está a favor?
CARLA Y, no. Ya no querés que siga llegando. Ahora querés detenerlo y antes querías que avanzara. Yo, hoy, cualquier cosa para que se frene acá.
BRANDO ¿Y eso te pone más trascendental?
CARLA Darme cuenta de que el tiempo pasa me hace decidir que hay que hacer todo lo que uno tiene ganas de hacer. Entonces, me pongo activa y hago lo que me divierte, lo que me gusta. Yo siento que tengo todas las posibilidades, que todo está al alcance. A veces uno se queja, pero es bastante posible realizar muchas cosas.
BRANDO ¿Y podés hacer todo lo que querés?
CARLA Yo sí. De diferentes maneras, pero sí. Lo que me cuesta a veces es tener la inteligencia para realmente pensar más grande, no quedarme con querer cositas. Hay que querer así más, más y más. Me gustaría poder imaginar enorme, porque yo voy haciendo siempre cosas pequeñas y a veces me pregunto si no tendré que hacer un salto en lo que quiero hacer. Si, total, pasa tan rápido todo.
BRANDO ¿Qué cosas no te animás ni a imaginar?
CARLA Y, ahora, más que nada, hace tanto que no me tomo mucho tiempo de no trabajar que me pasa por ahí, por querer tiempo libre de verdad y en cantidad para dedicarme a viajar mucho antes de ponerme a tener mi familia, que la quiero tener. Y entonces eso es gigante de imaginar.
BRANDO ¿Armar tu propia familia te asusta?
CARLA No, me da intriga. Me genera una pregunta enorme, pero son cosas que deberán ir pasando y, bueno, confío en eso. Sí sé que igual tengo un tiempo, eso es real. Pero la pregunta del reloj biológico no me la hagas, jaja. Por favor.
BRANDO No, no. Me acordaba de la película Cuando Harry conoció a Sally, que en una escena ella llora desconsolada y dice que está por cumplir 40 y él le recuerda que sólo tiene 32. Y ella contesta: "Bueno, por eso, ya cumplo 40".
CARLA Claro, sí, ésa es un poco la sensación que a veces hay. Pero yo, peor, digo: "Voy a tener 50". Un espanto. ¡Faltan quince años! Y no, claro, así uno va al tengo-que-tener-un-hijo-ya y no está bueno. Y yo soy así de tremenda, me fui directo a los 50 (risas). Yo, 50 años… Cualquier cosa…
BRANDO ¿Te imaginas a los 50?
CARLA Sí, me imagino. Lo peor es eso: que me imagino (risas).
BRANDO ¿De chica te imaginabas que ibas a ser actriz?
CARLA Sí, pero no sabía qué era realmente ser una actriz. Después, cuando fui grande, vi cuál era el panorama y cuáles eran los escenarios, o sea: tele, teatro, cine, y me fui enterando. Pero toda mi vida pensé que iba a ser actriz.
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