/ Revista Watt, abril 2009 /
¿Estaba entre tus sueños esto que te pasó en los últimos años?
Sí, aunque la verdad nunca imaginé que iban a ser personajes tan buenos. Siempre pensás que te van a llamar para una novela, para hacer de la chica enamorada. En cambio, en mis dos experiencias como protagonista, me tocó componer personajes muy interesantes.
¿Sentís que el reconocimiento del público está acompañado con el de tus colegas?
Sí, y eso también es lo que lo hace tan bueno y único para mí este momento. Porque creo que sin el apoyo de mis colegas yo no hubiese podido avanzar tantos pasos, o no lo hubiera disfrutado tanto. Eso siempre fue algo que realmente me dio tranquilidad y alegría. Y todavía me pasa, no por el hecho de que me feli-citen, sino porque me acompañan.
¿Imaginabas que “Lalola” y “Los Pell$” iban a tener el éxito que alcanzaron?
No.
¿Podés palpitar ese desenlace de antemano?
Con “Lalola” me resultaba muy extraño pensar en el éxito, aunque los productores me lo decían, la idea era maravi-llosa. Yo creo que tiene que ver con algo comercial, muy estudiado. Era una idea muy pensada por Sebastián (Ortega) que la armaron para que triunfe, y así fue. Pero yo sentía un gran temor, tenía que ocupar un rol importante con un perso-naje prácticamente de fantasía. Entonces, era mucho lo que tenía que romper, que transitar, y no podía empezar a hacer mi primer protagónico diciendo: “Bueno, voy a hacer un éxito”. No. Si caés en esa, te ponés a pensar en cosas exitistas, porque acá el éxito tiene que ver con lo comercial, no con lo artístico.
Y en lo personal, ¿qué representa el éxito?
Para mí es esta continuidad que estoy disfrutando. Cuando me contaron la idea de "Los Pell$", yo ya había tenido esa primera experiencia protagónica, sabía que iba a ser un éxito: era algo grande, bueno, tenía todo. ¡La palabra ‘éxito’ es linda porque suena bien! (Risas). Pero el éxito también es llegar a los finales con alegría, con la tranquilidad de haberlo hecho bien y de haberlo disfrutado. A mí me encanta venir a hacer este programa. Y ya estoy viviendo nuestra despedida, falta poco y me dan ganas de besar a todos, de empezar a decir “¡cómo te voy a extrañar!”
Recién contabas que supiste de antemano que "Los Pell$" iban a ser un éxito. ¿Eso genera una presión extra?
No, es una tranquilidad, porque si sabés que está todo bien te parás ahí.
Es que si después fracasa, podrías pensar: “¿Qué hicimos mal para que esto, que iba a ser un éxito, no lo haya sido?”
Pero creer que por mi actuación dejó de ser un éxito... ¿Quién sos? Tal vez podría suceder, pero tendrías que ser, no sé, ¡un trago de alquitrán, veneno! ! El fracaso no depende sólo de una mala actuación. Puede que el protagonista no colabore, pero nada más. El éxito y el fracaso tienen una fórmula, se necesitan varios componentes.
Ante el ritmo vertiginoso que implica grabar una tira diaria, ¿se puede estar inspirado todo el tiempo?
Para mí eso es el gran desafío hoy, y es imposible.
~ 1 ~ 2 ~ 3 ~
|